“The Terror”, la expedición perdida de Franklin

The Terror_caratulaEn abril de 2018 se estrenaba en España la primera temporada de la serie de televisión “The Terror”, basada en la expedición realizada por Sir John Franklin con los barcos HMS Erebus y HMS Terror en su búsqueda del paso del Noroeste. La producción está dirigida por Edward Berger y producida por Emjag Productions, Film 360 y Scott Free Productions.

El reparto está compuesto por los actores Ciarán Hinds, Jared Harris, Tobias Menzies, Paul Ready, Adam Nagaitis, Nive Nielsen y Ian Hart, entre otros.

El argumento de esta serie de televisión se basa en la novela histórica del mismo nombre del escritor Dan Simmons, más conocido por una de sus exitosas novelas de ciencia ficción Hyperion e Ilión, ganadoras de los premios Hugo y Locus.

Ambos novela y producción televisiva, narran el viaje de dos buques de la Real Armada inglesa (Royal Navy), el HMS Erebus y HMS Terror en la expedición que ambos navíos realizaron en 1845 al Ártico a fin de encontrar el paso del Noroeste. Durante este viaje las tripulaciones de ambos navíos deberán enfrentarse a temperaturas de 50 grados bajo cero, a la incomunicación, el deterioro de los navíos y a la escasa pero peligrosa fauna de la zona, imbuyendo a la oficialidad y marinería en un estado de terror constante.

Barcos utilizados durante la producción

El equipo de producción no utilizó ningún barco existente en la actualidad por mucho que se le pareciera, sino que decidieron construir dos barcos a tamaño real del HMS Erebus y HMS Terror, aunque con algunas ligeras diferencias.

Ambos barcos se construyeron en unos estudios en la ciudad de Budapest en Hungría.
Uno de ellos tan sólo tenía construido al detalle su interior y las cubiertas inferiores, para de esta manera poder filmar en interiores emulando ambos barcos, mientras que la otra reproducción tenía construida únicamente su parte exterior, es decir, la cubierta, palos y velamen.

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Uno de los barcos reproducidos en los estudios de Budapest (Aidan Monaghan/AMC vía variety.com)

A su vez, ambas reproducciones estaban emplazadas encima de un sistema mecánico que permitía moverlos, a fin de simular las condiciones de inclinación de los navíos atrapados en el hielo. El resto de elementos se añadían mediante efectos visuales convencionales y digitales.

Algunas tomas exteriores fueron filmadas en la isla croata de Pag, ideal para emular los páramos congelados sin pasar mucho frio. Frio en cambio pasaron en los estudios de rodaje en Budapest, rodando en algunas ocasiones a 15 grados bajo cero.

Unos barcos y unos capitanes de película

Los buques bombarda

Ambos barcos protagonistas fueron dos tipos de buques desparecidos en la actualidad pero que en su momento fueron muy útiles para el bombardeo de ciudades asediadas desde el mar, instalaciones portuarias y castillos frente a la costa, estos buques eran los llamados bombardas.

La primera mención de un barco de este tipo fue en el Sitio de Calais en 1347, Eduardo III desplegó unos buques similares armados con grandes cañones para el bombardeo y el asedio.
Pero los primeros buques diseñados y construidos para esta misión no aparecieron hasta finales del siglo XVII en Francia y su uso se fue incorporando a la mayoría de marinas de guerra europeas, así fue como a partir de 1680 la Royal Navy comenzó a utilizarlos hasta prácticamente mediados del siglo XIX.

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Detalle de una maqueta de un barco bombarda (vía sailsofglory.org)

El arma principal de estos barcos consistía en uno o dos morteros de gran calibre más algunos cañones de menor calibre para su autodefensa. Tanto el HMS Erebus y el HMS Terror embarcaban dos morteros de 330 y 254 mm. (13 y 10 pulgadas).
La construcción de estos buques era más robusta y en muchos puntos estaba fuertemente reforzada a fin de poder soportar el peso y el retroceso de estos cañones.

Sus nombres no eran producto de la casualidad, la mayoría de ellos evocaban mediante su nombre a la actividad a la que se dedicaban, por ello no era extraño encontrarse barcos con nombres como HMS Explosion, HMS Sulphur, HMS Volcano, HMS Thunder o HMS Erebus y HMS Terror.

Debido a su peculiar diseño y fuerte estructura estos barcos eran muy codiciados por los exploradores del Ártico y de la Antártida para poder abrirse paso por las aguas congeladas, muchos de ellos recibían modificaciones extra como un refuerzo en la proa y máquinas de vapor para poder navegar a través del hielo y con escaso viento.

El Capitán Sir John Franklin y el HMS Erebus

Sir John Franklin
Capitán Sir John Franklin

Sir John Franklin (1786-1847) nació en Spilsby, Lincolnshire (Reino Unido) se alistó en la Royal Navy a los 14 años siendo su primer destino el HMS Polyphemus. Participó en la primera Batalla de Copenhague en 1801 y a bordo del HMS Bellerophon combatió en las batallas de Trafalgar y de Nueva Orleans.

Como explorador su primera expedición al Ártico fue bajo el mando de John Ross en 1818, aunque su primera gran aventura en esas tierras no acontecería hasta 1819 en la expedición Coppermine.

Liderada por él mismo y organizada por la Royal Navy, recorrerían a pie desde la bahía de Hudson hasta la desembocadura del rio Coppermine con la intención de determinar los territorios del noroeste del Canadá y aprovechando el viaje para localizar e intentar mapear las proximidades de zona de entrada al paso del Noroeste. Esta expedición se desarrolló entre 1819 a 1822 y acabó en desastre, empezando por la casi desaparición del propio Frankiln. Durante el viaje morirían 11 de los 20 miembros de la expedición, todos ellos fueron azotados por la falta de comida y habiendo algún supuesto caso de canibalismo.

En 1825 se embarcó en una nueva expedición, esta vez para explorar el llamado Mar de Beaufort ubicado al norte de los territorios entre Alaska y Canadá.
El rey Jorge IV nombró a John Franklin Caballero del Imperio Britanico en 1828 en reconocimiento por sus exploraciones del Ártico y su servicio al Imperio y en 1836 fue nombrado gobernador de Tasmania, cargo que ocupó hasta 1843.

En 1845 conseguiría la financiación necesaria del Almirantazgo británico para llevar a cabo su última y más ambiciosa expedición al Ártico, su intención era la de cruzar el paso del Noroeste en barco, para ello reclutaría a 134 hombres repartidos entre los buques HMS Erebus y HMS Terror.

El HMS Erebus fue una bombarda de tres mástiles de la clase Hecla construida para la Royal Navy en 1826 por los astilleros Pembroke en Gales. Debe su nombre por el dios griego Érebo, un dios primordial que personificaba en él la oscuridad y la sombra de todos los rincones y agujeros del mundo.

Desplazaba 372 toneladas, con una eslora de 32 metros por 8,7 metros de manga y 4,2 metros de calado. Durante su servicio con la Royal Navy como buque de guerra embarcaba el siguiente armamento: 2 morteros, uno de 13 pulgadas y otro de 10 pulgadas; 8 cañones de 24 libras más 2 de 6 libras. Dotación, 67 tripulantes.

El HMS Erebus después de su servicio en la Royal Navy fue debidamente modificado para ser utilizado como buque explorador.
Participaría en dos expediciones antes de su abandono en 1848. La primera expedición fue al mando del capitán James Clark Ross (1800-1862) junto con el HMS Terror y Francis Crozier como segundo comandante de la expedición, su destino fue la Antártida, lugar que exploraron entre 1839 a 1843; la segunda y última expedición fue la comandada por Franklin junto al HMS Terror de Crozier en 1845.

Para su ultima expedición recibiría los últimos adelantos tecnológicos de la época, algunos de ellos eran: una máquina de vapor de 25 hp. proveniente de una locomotora de tren de 15 toneladas a modo de propulsión auxiliar a la que se le habían quitado las ruedas, esta máquina estaba conectada a unas hélices especiales que se podían retraer para no dañarlas a su paso por el hielo, era la primera vez que se empleaba la tecnología del vapor en un buque Ártico. Disponía también de un sistema de calefacción interno y de un fundidor de hielo integrado en la cocina para obtener agua dulce.

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Planos del HMS Erebus (National Maritime Museum, Greenwich, London)

El Capitán Francis Crozier y el HMS Terror

Francis Crozier
Capitán Francis Crozier

El capitán Francis Rawdon Moira Crozier (1796-1848) nació en Brainbridge en Irlanda.
Se alistó a la Royal Navy a la edad de 13 años, siendo su primer destino en 1810 a bordo del HMS Hamadryad. En 1814 como tripulante del HMS Briton visitó la isla de Pitcairn en donde conoció a los últimos supervivientes amotinados del HMS Bounty.

En 1821 se presentó voluntariamente para unirse a la expedición comandada por el capitán William Edward Parry (1790-1855) con los barcos HMS Fury y HMS Hecla para encontrar el paso del Noroeste. Repetiría expediciones con el capitán Parry en 1824 y 1827 esta última para alcanzar el Polo Norte sin éxito.

En 1839 junto a su amigo James Clark Ross (1800-1862) se embarcaron en un viaje de cuatro años para explorar la Antártida a bordo de los barcos HMS Erebus y HMS Terror.

El capitán Francis Crozier se embarcaría en su última expedición al Ártico como capitán del HMS Terror siguiendo el liderazgo de Sir John franklin en 1845.

Al igual que el HMS Erebus, el Terror también disponía de un motor de unos 25 hp. proveniente de una locomotora de tren más el mismo equipamiento adicional, además el HMS Terror le fue instalado una doble protección en el casco con planchas de hierro como refuerzo.

El HMS Terror fue otra bombarda de tres mástiles de la clase Vesuvius, construido en los astilleros de Robert Davy en Topsham en Reino Unido, siendo botado el 29 de junio de 1813 y entregado a la Royal Navy el 31 de julio de 1813.

Desplazaba 325 toneladas, su eslora era de 31 metros por 8,2 metros de manga y 6,86 metros de calado. Su armamento constaba de 2 morteros de 13 y 10 pulgadas más 8 cañones de 24 libras y 2 de 10 libras.

El HMS Terror antes de dedicarse a una vida más pacífica de exploración hizo honor a su nombre participando en la guerra contra los Estados Unidos en 1812, bloqueando los puertos atlánticos norteamericanos y apoyando con su fuego en diferentes ataques y batallas. Algunas de es tas batallas fueron la de Alexandria, Batalla de Blandensburg, invasión de Washington, Batalla de Fort Peter, el ataque a St. Mary’s y la Batalla de Baltimore; en esta última su ataque con los morteros fue fundamental para inspirar a Francis Scott Key para escribir su poema llamado “The Star Spangled Banner” convirtiéndose en el himno nacional norteamericano.

Después de la guerra estuvo destacado una temporada en el Mediterráneo y ya en 1830 fue modificado para servir como buque de exploración polar.

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Planos del HMS Terror (Planos del HMS Erebus (National Maritime Museum, Greenwich, London)

Como barco explorador participó en dos expediciones antes de su último y fatídico viaje, el primero en 1836 al mando del explorador y capitán George Back (1796-1878) en donde exploraron la bahía de Hudson y en 1839 junto al HMS Erebus liderado por el James Clark Ross y con Francis Crozier como capitán del HMS Terror explorando la Antártida.

En busca del paso del Noroeste

El origen de la búsqueda del paso del Noroeste se encuentra en el lejano año de 1493, el papa Alejandro VI mediante las llamadas Bulas Alejandrinas medió entre Castilla y Portugal para que ambas potencias pudieran colonizar el nuevo mundo sin conflictos. Estas bulas regulaban también el comercio y otorgaba a los reyes de Castilla y Aragón el monopolio comercial de todas las zonas conquistadas y por conquistar. La solución fue fijar un meridiano divisorio de polo a polo a cien leguas de las Azores y Cabo Verde, estableciendo el lado occidental para Castilla y el lado oriental para Portugal, dejando al resto de potencias europeas sin ninguna posibilidad para con las nuevas tierras descubiertas por Colón, más aún las bulas tan sólo nombraban a Castilla y en ciertas ocasiones a Portugal descartando completamente al resto de estados.

España_Portugal

No obstante a pesar de que los monarcas de estas otras potencias europeas, ni las autoridades eclesiásticas de sus respectivas iglesias, se negaban a reconocer la jurisdicción del papa Alejandro VI, ignoraron sus bulas. Aun así y ante la dificultad de poder comerciar con oriente bordeando Sudamérica ni África, a la par que tampoco existía una ruta por el centro del continente americano, tuvieron que buscar nuevas alternativas.

Una de estas alternativas estaba motivada por un error científico de la época, según el cual algunos científicos creían que el agua de mar no podía congelarse, por eso era muy factible que existiera un paso al norte del continente americano libre de hielo.

Desde entonces numerosas expediciones partieron para localizar el paso del Noroeste, a los ya anteriormente citados habría que añadir a John Knight (1606), Jens Munk (1619), James Cook (1776), Alejandro Malaspina (1791) o John Ross (1818 y 1829. Algunos de ellos con mejor o peor suerte pero todos y cada uno de estos exploradores, fueran cuales fueren sus motivaciones, ayudaban en cada viaje a cartografiar la zona y mediante este conocimiento allanar el camino para la siguiente expedición.

173 años atrás, la expedición de Franklin

El día 19 de mayo de 1845 partían del puerto de Greenhithe a orillas del Támesis los barcos HMS Erebus y HMS Terror con Sir John Franklin al mando de la expedición y del HMS Erebus y del capitán Francis Crozier al mando del HMS Terror, más 134 hombres incluidos oficiales.

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El HMS Erebus y HMS Terror saliendo de Inglaterra en 1845 (Mary Evans Picture Library / 10006874/MEP)

El capitán y jefe de la expedición Sir John Franklin partió de Inglaterra convencido de poder encontrar una entrada al paso del Noroeste, convirtiéndose así en el primer explorador en cruzarlo en barco. El equipo humano no podía ser el mejor ni tampoco sus navíos, los HMS Erebus y HMS Terror ya habían experimentado la navegación por aguas congeladas en otras ocasiones y eran los mejores navíos del momento en su especialidad.

Mapa Expedicion de Franklin
Probable ruta de la expedición de Franklin

Con los últimos adelantos tecnológicos añadidos anteriormente mencionados había que añadir las provisiones, entre los dos navíos transportaban aproximadamente un total de 60 toneladas de harina, 30 toneladas de carne de res y de cerdo, 4.000 litros de zumo de limón para combatir el escorbuto, 1.000 litros de vino para los enfermos y varios miles de kilogramos de chocolate; todo ello sin contar el equipo de abrigo, tabaco, varios miles de libros para el entretenimiento de las dotaciones, un par de pianos y el equipo científico y demás utensilios y equipaje de todos y cada uno de ellos.

Pusieron rumbo a las costas de Escocia y de allí a Groenlandia, la última vez que ambos barcos fueron vistos estaban fondeados en la bahía de Baffin a principios de 1845 a la espera de unas mejores condiciones meteorológicas para adentrarse en el estrecho de Lancaster, así lo relataron los capitanes Dannet y Martin de los balleneros Prince of Wales y Enterprise.

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Los HMS Erebus y HMS Terror en ruta hacia el paso del Noroeste (AMC vía https://www.express.co.uk)

Los científicos y expertos que estudiaron a fondo esta expedición, reconstruyeron los hechos lo mejor que pudieron basándose en algunos documentos encontrados en el interior de montículos de piedra, enterramientos de marineros de la expedición y objetos encontrados en los mismos, sin olvidar el testimonio de los nativos inuit de la zona.

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Nota real dejada en un montículo de piedra (izq.) y la misma nota reproducida en la serie (der.)

Según esta reconstrucción de los hechos, los hombres y barcos de la expedición de Franklin pasaron el invierno de 1845 a 1846 en la isla de Beechey, ese invierno murieron tres tripulantes. En septiembre de 1846 el HMS Erebus y el HMS Terror quedaron encallados en el hielo en las proximidades de la isla del Rey Guillermo, sin posibilidad alguna de volver a navegar y en ese lugar permanecieron durante dos inviernos. En esas duras jornadas el día 11 de junio de 1847 moría Sir John Franklin, dejando el mando de la expedición al capitán Francis Crozier.

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El HMS Erebus atrapado en el hielo (AMC vía https://www.express.co.uk)

Con los dos barcos atrapados en el hielo y con el evidente riesgo de posible rotura de los mismos por la presión que ejercían las placas de hielo, agravado por la contaminación de las latas de comida por filtraciones de plomo, se vieron empujados por extrema necesidad a abandonar los navíos e iniciar la marcha a pie hacia el rio Back. Para entonces ya habían muerto 24 hombres, el resto fueron falleciendo durante la dura travesía hacia el sur.

El paso del Noroeste permaneció imbatible hasta 1851, sería Robert McClure (1807-1873) durante una expedición de búsqueda y rescate de posibles supervivientes de la expedición de Franklin quien lograría cruzar el paso a pie mediante trineos.

El primer barco que logro cruzar el paso fue el Gjøa, un pequeño atunero modificado por Roald Amundsen, quien empleó tres años en cruzar el paso del Noroeste de este a oeste.

Localización del HMS Erebus y HMS Terror

En el año 2014 una expedición liderada por Parks Canada localizó el pecio del HMS Erebus al sur de la isla del Rey Guillermo en Nunavut a unos 11 metros de profundidad.

Vídeo del descubrimiento del HMS Erebus (Parks Canada)

El HMS Terror fue descubierto dos años después en la bahía del Terror, un poco más al norte a una profundidad de entre 21 y 24 metros. Al parecer y a pesar de haber estado sumergido, el HMS Terror se encuentra en un aceptable estado de conservación. Mediante un minisubmarino a control remoto han podido constatar su buen estado y observar a través de las cámaras de televisión algunos objetos en perfecto estado de  conservación a pesar del tiempo y de las condiciones a las que ha estado sometido bajo el agua, algunos de estos objetos intactos son los cristales de una ventana, una lata de comida, algunas botellas de vino, platos y cubertería.

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Imagen de sonar del HMS Terror (Parks Canada)

Los pecios de ambos navíos han sido calificados como sitios de interés nacional del Canadá y no se han publicado los sitios exactos en donde descansan, de esta manera se intenta proteger ambos barcos de posibles buscadores de tesoros y el expolio y destrucción de los mismos con fines comerciales.

El paso del Noroeste hoy

Lejos quedan ya los días de los exploradores intentando encontrar un hueco en el hielo por donde hacer pasar sus naves y poder cruzar el paso. En la actualidad son otro tipo de barcos los que, gracias al cambio climático y al encogimiento del Ártico, realizan la travesía del paso del Noroeste.
Algunas de estas compañías son Crystal Cruise con el crucero Crystal Serenity o Polar Cruisers con el Le Boreal. Estos barcos realizan la travesía del paso del Noroeste en poco menos de un mes sin mucha dificultad, con todas las comodidades y bien a resguardo de no encontrarse con tuunbaq.

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